miércoles, 11 de julio de 2018

Historia Secreta de Chile

La Teoría histórica


¡Hola compañeros!
     Aquí me tienen saliendo de mi escondite con el libro elegido; vale que me atrasé con subir esta entrada, pero tardé más de la cuenta en terminar la lectura. Y como había dicho, para salir un poco de mis géneros favoritos, me las vi con un ejemplar diferente y del que seguro más de alguien escuchó: Historia Secreta de Chile, del chileno Jorge Baradit.

     Tal cual el nombre lo dice, el libro se enfoca en mostrar aspectos menos conocidos de la historia de Chile, con un toque cuasi anecdotario y divididos en capítulos independientes, siendo la mayoría teorías apoyadas en aspectos históricos, algunas con bastante sentido hay que decirlo.

     Admito que al comenzar a leer creí que encontraría un estilo más formal, tipo documentalista; sin embargo, la pluma de Baradit la encontré fresca y logró atraerme al contexto de la historia, además de tener un ritmo rápido. Me dejó con esa familiar sensación de estar oyendo una anécdota cercana, y supo desde hacerme reír hasta ponerme a pensar en temas mas densos, como con el capítulo de Ingrid Olderock que me paró los pelos, mientras que el de Manuel Rodríguez fue uno de mis favoritos.

     Tristemente todo ese plus se desaprovechó a mi gusto, al trabajarse en supuestos y no en hechos comprobables, junto a tener en momentos, un toque medio carbonero que buscaba provocar, lo que sentí exagerado y forzado en la lectura.

     Llegando a la pregunta del millón, aunque yo lo encontré fácil de leer y de por sí está bien trabajado, no me convence para recomendarlo. ¿Por? Está muy encasillado en su tema, y es tan simple como que si no te interesa escarbar en la historia de Chilito, a la larga termina cansando por defecto.

Sin más, vuelvo a mi rincón esperando tener una lectura más rápida con el siguiente jajaja
Como siempre los invito a leer y comentar, con mis mejores deseos:
¡Felices lecturas para todos!
S.K. Seibert.

martes, 19 de junio de 2018

La Espía de la Corona

Prefiero el nombre original

¿Qué tal amigos?
     Yo me encuentro bien protegida del frío con una estufa mientras escribo, trayendo esta vez a un amigo diferente a lo acostumbrado... algo, bueno, sigue habiendo su cuota de misterio pero sin duda el género reinante aquí es el romance: sin más les presento a La Espía de la Corona, de la estadounidense Patricia Ryan.

     Ambientándonos en la Inglaterra del año 1170, la historia nos muestra a Phillipa de Paris, una joven que gracias a cierta reputación con la que carga, resulta elegida para ser reclutada por el rey Enrique y espiar al diácono Aldous Ewing, sospechoso de traicionar a la Corona. Para ello tendrá de aliado a Hugh de Wexford, con quien trazan un plan que parece perfecto, pero entre sus fallas la principal y menos prevista será la traición de sus propios corazones.

     Bien, bien, partiré hablando de algo que busco y me gusta mucho en estas novelas, y es la ambientación histórica, donde debo reconocer que Ryan acá me dejó más que satisfecha; desde la mala fama que sufre la protagonista por su preferencia a los estudios filosóficos y la soltería, o por recibir en su casa a hombres hasta altas horas de la noche, hasta aspectos más detallados como la forma de referirse al paso de las horas, con palabras como “maitines”, la ambientación es muy rica en detalles, se nota que la autora se informó bien, lo que me ayudó mucho para meterme en la novela y disfrutarla más. La narración en general estuvo bien, fluida y potenció un enganche que sentí desde las primeras páginas, aunque como dato anecdótico diré que hubo un momento que se me hizo eterno... no se, fome no era pero, tardé más en pasar esa escena que en leer lo que vino después. Lo chistoso es que fue justo en la mitad del libro, cual si tuviera que cruzar la media valla para seguir.

    Metiéndome con los personajes, debo decir que acá me gustaron más los villanos. El par protagónico también me gustó, estuvo bien trabajado, sufrí, me reí y enojé con ellos pero admito que hubo algunos detalles que en cierta forma sentí clichés... o sea, la clásica chica que carga con fama de zorra y al final es lo más casta que hay, o el tipo de alma libre que, justo con la protagonista no se le va la “obsesión”... vale, vale, lo sé, su género es el romántico pero en esos detalles no diré que me sorprendieron. Por otro lado ciertos malvados del libro sí lo hicieron, más que nada por su nula humanidad, y para qué lo voy a negar, me encantó haberle achuntado sobre quién estaba detrás de todo ¡ja! Si al final será cierto eso de que los personajes de quién el protagonista sospecha, nunca son al final.

     Con la trama... aaam, diré que hizo honor a su mote descriptivo de “romántica medieval”. Admito que aunque estaba preparada y no tengo nada en contra del romance -el mismo blog prueba que me han encantado novelas del tipo- igual a veces sentí que en el tema de la misión el parcito se quedaba atrás, con los corazones y unicornios. Por suerte en la segunda mitad del libro la acción resucita con bombo y platillos, y en honor a la verdad, hay que decir que ese mismo romance que abundó fue también una pieza clave para liar más las cosas a largo plazo. Lo que sí me pareció una jugada no buena, esta vez fue el mostrar muchas visiones. O sea, en su momento muestran que piensan los villanos... y ahí el misterio de lo que harán se va al diablo. Generalmente me encantan cuando muestran más allá del protagonista, pero acá, no eligieron bien al personaje si la idea era mantener el enigma. Ahora bien, antes que piensen que el clímax se perdió, diré que ciertos personajes salvan eso cuando menos lo esperas... si, yo también pensé que no me iba a sorprender de nada y al final fue un: ¡WTF! Así que sí, el querido clímax con su final salen bien parados en esta ocasión.

    Con corazones y todo fue una novela que disfruté mucho, es Romántica (con mayúsculas), muy bien escrita, con personajes que dejan huella, y que recomiendo especialmente a quienes les guste el género o la literatura de época. Los no románticos, bueno... leerán bajo su propio riesgo. Que sí, también hay acción y misterio, pero si buscas sólo eso, pues mejor ve uno de Sherlock.
Sin más ahora vuelvo a mi rincón... quizás pille algo de terror.
¡Feliz lectura para todos!
S.K. Seibert.

PD: Datos frikis, husmeando por ahí, me enteré que el nombre original de esta novela es “The sun and the moon”, además de la segunda parte de una saga... más puntos a favor, ya que la pude leer sin problemas pese a ignorar la primera parte jajajaja.
Ahora... a ver cómo consigo ese libro... uuum.

viernes, 15 de junio de 2018

Tres Coronas Oscuras

Con esta hermandad, mejor soy hija única


¡Hola a todos!

     Aquí me tienen de vuelta a las andadas y otra vez con lecturas conspiratorias... qué le voy a hacer, me gustan esos embrollos y hacer apuestas sobre quién hará qué jugada antes que el libro me lo muestre. En esta ocasión, el amigo que les traigo es la novela Tres Coronas Oscuras, de la Surcoreana Kendare Blake.

    Acá nos trasladamos a la Isla de Fennbirn, donde la realeza se resuelve con sangre. Mirabella, Arsione y Katharina son trillizas y herederas por igual a la Corona. Poseedoras de un don especial propio, a la tierna edad de 16 años comenzarán la pelea por el trono. Una de vida o muerte valga decir, donde no importará estatus, método o aliados; sólo hay una norma: la última en pie se queda con la Corona.

    Debo reconocer que este libro lo comencé con harto entusiasmo, y aunque terminó gustándome, en la trama digamos que quedé algo contrariada. No estuvo mala, al contrario; pero sí tuvo un final que me descolocó totalmente. Además que empecé la lectura con la premisa de la batalla de las reinas en mi cabeza, anhelando toda esa acción y engaños prometidos... y de que hubo engaños los hubo, partiendo por del que fui víctima gracias al resumen de la contratapa, que más bien serviría para toda la saga que el libro en sí. La acción, se tomó su tiempo y relajo asomándose ya en las últimas páginas, así que por ese lado mala la cosa para mis ansias. Ahora, antes que se espanten y tiren al libro por la ventana, tuvo sus cosas buenas. El libro viene siendo más una introducción al conflicto, donde la primera mitad te va mostrando de la Isla y presentando a las reinas con sus aliados, algunos chupando más cámara que otros (Jules, Joseph, los miro a ustedes...), y en el resto ya se ven los humos del problema aunque lo esencial sigue siendo la visión del trío heredero y cómo emocionalmente se preparan para lo que se les viene encima. Sin embargo, pese a lo que relajado que podría parecer en comparación al resto de la saga -donde imagino que los ataques entre las hermanas lloverán- de aburrido no tiene nada, gracias a un regio trabajo de personajes, junto a una buena ambientación y varios pormenores que no sólo van poniendo a prueba a las elegidas, sino también muestran detalles de cada clan y cómo no, los famosos juegos políticos que no podían faltar en este escenario. Y si, ya dije que el final fue... un asco, ok, me frustré mucho al leerlo, fue abrupto y no concluyó con ninguna idea; por mucho que me gusten los finales abiertos, también me gusta ver que se cerraron ciertos temas en cada libro.

    En los personajes la cosa cambió y para bien. Me gustó la repartición de los focos tanto con el trío real como con algunos secundarios, que fueron agarrando power al mostrarse como verdaderos pilares para las protagonistas. Personalmente aquí destacaría a Natalia, su astucia y lealtad se llevan mis aplausos. Volviendo al trío principal, esperaba y me encontré con personalidades distintas y bien definidas a lo largo del libro, y aunque al principio me hizo ruido que las tres compartieran la inseguridad respecto a su rol, más adelante le vi sentido y me gustó que sus orígenes fueran diferentes, como diferentes son las chicas. Me hubiera gustado ver más acción en Katharina, en eso la sentí más replegada por las tramas de sus hermanas, pero... algo me dice que la cosa cambiará en el siguiente libro. Por otro lado, el caso de Mirabella me resultó el más curioso ya que si bien las tres tienen el camino negro, ella empieza con una destacable ventaja pero también, se enfrenta a un obstáculo al mismo nivel y que la diferencia de sus hermanas. En cierta forma me pareció la más madura, con más consciencia y quizás por lo mismo, quien la tuvo más difícil contra todo pronóstico. Y así como en la trama me frustré con el final, acá los personajes me rescataron de esa sensación, porque el trío se pega su buen estirón al terminar el libro y sus visiones del panorama cambian radicalmente a como cuando empezó la historia.

    Hablando de la narrativa el ritmo se mantiene fluido y constante y la lectura se me hizo rápida; el enganche hace aparición desde la primera página, donde ya te muestran la situación de una de las protagonistas junto al que podría ser, su primer desafío. La ambientación también ayudó bastante en la presentación de este nuevo universo, aunque eché en falta en algunas partes la aclaración de las distancias, léase que los viajes parecían demorar minutos en vez de horas jajaja; pero mayormente me fue bien por estos lados.

    Es una interesante novela, distinta a lo que esperé y que te deja con muchas ansias de leer la continuación, aún con ese final tan abrupto... doy fe de ello y paso el dato también jejeje. Así que sip, la recomiendo en especial a los amantes de la fantasía y a quienes gustan de este tipo de líos en las historias. Dicho esto vuelvo a mi rincón para terminar mi lista de pendientes, que parece crecer cuando no la miro.
¡Feliz lectura para todos!
S.K. Seibert.

miércoles, 6 de junio de 2018

La Reina Roja

Sangre azul, eres cosa del pasado


    “En un reino donde el color de tu sangre marca tu destino, los Rojos viven bajo la opresión de los Plateados, verdaderos súper humanos, autonombrados dioses, con habilidades y poderes que les permiten hacer lo que les dé la gana. Así han sido y son las cosas, pero... ¿Qué pasaría si una Roja de pronto muestra esas habilidades? Peor aún ¿Qué pasaría si los Plateados supieran de ello?”

¡Hola compañeros!
    ¡Estoy feliz! Las deidades de arriba escucharon mi súplica y ahora vengo con una lectura más placentera. Gracias también a la biblioteca y a una buena portada, porque la contratapa me sonó un poco predecible, pero, como me gustan las historias que juegan con las artimañas políticas y de poder -cuando son bien tratadas, que si no....- caí en las garras de La Reina Roja de la estadounidense Victoria Aveyard.
Y... como imaginarán, no me arrepiento.

     Narrativamente hablando, es fluida y de lectura rápida, con un enganche lento al inicio, más que nada porque la introducción me fue algo cliché, pero mejora con las páginas. Siendo todo en primera persona, tengo un par de detalles al respecto: uno, que si bien es algo inevitable en estos casos que el factor sorpresa se potencie con la ignorancia del protagonista, aquí lo sentí muy obvio. Mare, nuestra Roja principal no tiene idea de casi nada en lo que se está metiendo y el 80% de los giros argumentales son por eso. Ni siquiera por algo que ella hubiera sabido pero saliera mal. Por otro lado, y siendo otra cosa que también pasa en estos narradores, hay un excelente trabajo a la hora de compenetrarse con el lector, y el truco de que éste tome las conclusiones de la protagonista como hechos certeros en vez de sólo ideas, pasa muy inadvertido.

    Los personajes... ¡me encantaron! bueno, a Evangeline la odié más de una vez jajaja, pero aquí hubo un trabajo que lo puedo resumir en dos cosas: el realismo conque fueron mostrados y la desconfianza. Porque siendo objetivos y pateando lo que pensó la protagonista del resto, llegó el momento en que no me sentí capaz de confiar en ninguno. Lo que me llevó a una incertidumbre que me fascinó y también me puse a volar con mis propias ideas sobre quién tendría más papeletas para dar la puñalada y cuando lo haría. Aunque me cuesta elegir en este libro, sacaría a colación a Cal y Maven, que junto a Mare los encontré mejor trabajados, y ya que estamos, el parcito fue quien me tuvo más en vilo con lo de las lealtades. A Mare también le doy espacio por un punto y es que... es una ladrona, algo que hasta en su familia se lo critican, no es lo más valiente, y mayormente parece egoísta porque actúa para sobrevivir. No encaja ni con la heroína noble que acepta su destino por el bien común, ni con la revolucionaria que mueve masas y se tira al vacío sin paracaídas. Es sólo una chica, con virtudes y defectos que se notan y que afronta lo que le ocurre como mejor puede.

     Viendo la trama, no negaré que tiene factores clichés -un gobierno opresor enfrentado a una rebeldía por debajo, una protagonista con vida difícil que viene a ser un eje clave en dicha rebelión, división de clases por grupos o colores- pero como otras veces he dicho: lo importante no son los clichés, sino cómo se trabajan. Acá, quitando la intro media lenteja, la acción hizo lo suyo pronto y cada vez me costó más dejar el libro para hacer otras cosas. Me gustó la crudeza de las situaciones, que sumado al realismo de los personajes me dio una sensación muy potente de creerme el cuento y preguntarme cómo diablos Mare iba a salir del lío, o en qué minuto alguien le daría una puñalada traidora. Buscaba juegos de poder y obtuve su buena cuota de eso... ahora de romance, pues si, hay un conocido triángulo pero, a Dios gracias, queda en un coherente segundo plano... y cómo no, si la vida de la pobre chica peligra cada dos por tres. Así que no esperen ver muchos corazones por acá. Del clímax nada que decir, adoc con el ritmo y la tensión del momento, rematando con un final que me dio más de una sorpresa y dejó clarísimo con carteles de neón que tiene segunda, y quizás hasta tercera parte. Así que ya saben, si alguien tiene el libro por ahi... se aceptan préstamos, jejeje.

     En suma, es una novela distópica principalmente de acción e intriga, que me gustó mucho y resultó más impredecible de lo que creí. Así que recomendada la dejo para quien quiera una buena lectura, en especial si es fan del género, o como yo, busca algo que muestre líos de poder con sus consecuencias.
Vuelo a mi rincón para seguir leyendo y traer novedades pronto, con más esperanzas que antes.
¡Felices lecturas para todos!
S.K. Seibert.

sábado, 2 de junio de 2018

Sanctum

Cadunt liberi

¡Hola camaradas!

    ¿Qué puedo decir? Sé que es uno gordo, pero tenía pendiente traerles la continuación de Asylum, y aquí me tienen, con el segundo libro de la saga de la estadounidense Madeleine Roux, del cual sólo adelantaré que... así como yo me aguanté la lectura, ustedes tendrán que aguantarme ahora.

    En Sanctum, la historia nos reencuentra con Dan, Abby y Jordan que intentan olvidar lo ocurrido en Brookline. Sin embargo, alguien desconocido les envía unas fotos inquietantes de una vieja feria, que sumado a una lista de coordenadas de casas cercanas al antiguo hospital, los convencen de volver a New Hampshire para aclarar el asunto. Sin embargo al llegar, descubren que después de años sin hacerlo, se ha vuelto a celebrar una feria en el campus, justo para Hallowen. Y esta “coincidencia” será sólo el principio.

    Bueno, al ser una continuación de otro libro, no puedo evitar hacer algunas comparaciones. Y como ya habrán supuesto, esta vez me fue más mal que bien. Pero seré linda y empezaré con lo bueno. En primer lugar, la portada y el diseño del libro están de lujo; sé que no es algo de lo que suelo hablar pero ahora lo destaco, porque de lleno me encantó cuando lo vi y confieso que fue un gran incentivo para empezar a leer. Ahora, del libro en sí, me iré al único punto rescatable, contra todo pronóstico para quienes hallan leído mi opinión de Asylum: Los personajes.

   Okey, sé que había quedado con la idea que estaban pésimamente trabajados en sus relaciones, declarando una amistad que, por más que tomé agua nunca me la tragué. Pero en Sanctum, como si la autora hubiera oído mis plegarias, me encontré con varias sorpresas: empezando con la reivindicación del trío protagónico, que ahora sí actúan como amigos y bien natural que les sale debo admitirlo. Por otro lado, Dan y Jordan también sumaron puntos por separado: el primero, al demostrar que confiaba en los otros dos contándoles sus cosas, y el segundo superó su crisis de identidad y obtuvo al fin una personalidad fija que me sacó más de una sonrisa con su humor irónico.
Y... hasta aquí lo bueno, sería todo amigos.

    La trama fue floja. O sea, hay un tema heavy detrás del misterio del que se puede sacar mucho jugo del bueno, y ojalá la autora lo haga en los siguientes libros; también se entiende que los chicos mueven cielo, mar y tierra por resolver el enigma -y meterse en las patas de los caballos, de paso- pero aquí fue todo ¿Cómo decirlo? Coincidentemente lineal. Ejemplo: iban a tal lugar, a ver si encontraban x cosa, buscaban y ¡voilá! Ahí estaba. Me recordó un poco a estos juegos de caza del tesoro, con más vueltas de las necesarias, una obvia tensión, de esa que sabes no pasará nada, poca acción y del clímax... fue más rápido que intenso, y más abrupto que esclarecedor. Curiosamente y haciendo una última comparación con la primera parte, acá se invierte la cosa: lo que salvó al libro de que lo detestara fueron los personajes en vez de la trama... esta última fue muy ambigua y el final me dejó con más dudas que respuestas, al punto que si estuviera en la piel de Dan, sentiría que hice todo un show para nada.

    La narrativa... ufas, vale, vale, pudo ser peor, no fue tan mala pero... bueno, empecemos conque fue fluida en general, tuvo buenas descripciones de los lugares y el enganche a veces agarró y otras soltó... diré que estuvo aceptable este último. Pero en las descripciones, ay, tengo algunas frases para el bronce, a ver si les dice algo del problema:

“Se apresuró a tratar de encontrar su celular sobre la mesita de noche. En el proceso, tumbó un frasco de un antihistamínico que había dejado abierto después de tomar una pastilla para dormir”

“El hipnotizador le mostró nuevamente las encías al sonreír. Luego buscó en su abrigo y sacó una vieja cigarrera y un paquete de fósforos. Se puso un cigarro entre los labios y chasqueó los dedos para encender un fósforo”
(No pude aguantarme al leer este último, que le hice una continuación: “después de la primera bocanada, sacó el cigarro de sus labios y una voluta de humo salió de éstos al hablar”....)

   ¿Se entiende? Tanto detalle sólo es bueno si la cuestión será relevante. Lo que claramente no pasa, ni aquí ni en varios otros momentos donde, bueno, me pregunté si el libro era juvenil o infantil nivel obvio. Así que, me temo que la querida narración y mi ánimo para leer no salieron tan bien parados.

   Supongo que ya varios asumen que no lo recomendaré luego de todo esto. A todos ellos, ciertamente les daré la razón, pero haré una pequeña cláusula: a quienes ya leyeron Asylum, y quedaron con ganas o frustrados por la situación de los personajes, les diré que vale la pena pasar por este trago y ver una buena amistad del trío. Pero si no, no pierdan el tiempo. Simple.

    Antes de volver a mi rincón, advierto desde ya que no he tenido suerte pillando libros interesantes y flacos, así que... seré lo más rápida posible en leer para no tardar con las siguientes reseñas.
Ahora sí, regreso por donde vine y espero volver con un mejor libro... de verdad.
¡Feliz lectura para todos!
S.K. Seibert.


PD: ¡Y le achunté con la profe Reyes! ¡Já!

martes, 29 de mayo de 2018

Elige tu propia aventura

¡Quiero la puerta C!


¡Hola amigos!

    Vale, vale, de nuevo me he atrasado montones: mis más sinceras disculpas, y para no latearlos sólo diré que a mi conocido lío de organización se sumó un corte de internet que me jodió más la cosa. En fin, mejor será que saque las reseñas que tengo bajo la manga, y así compensar la espera.
    Como había prometido, esta vez me agarré un libro más chico... Bueno, un par más bien. Y es que quiso las casualidades de la vida y una visita a la biblioteca, que me topara con dos tomos de una colección bien interesante.

    ¿A quién no le ha pasado al leer un libro, que de pronto dan ganas de zamarrear al personaje o al autor y decir: “¡Qué imbécil! ¡Yo no habría hecho eso!”?... Pues, aquí les traigo una colección especialmente dedicada a esos lectores que desean formar parte, digamos literal, de la historia.

    El título de la colección “Elige tu propia Aventura”, ya da un guiño feroz al respecto; la historia parte como cualquier libro clásico, pero en cierto punto te presentan opciones y tú, lector, debes decidir qué camino tomar, e ir a la página indicada para ver si le achuntaste o de plano mataste al protagonista. Tal como oyes, el formato típico se va al diablo y puedes tener once o más finales por averiguar según la historia que produzcas con tus decisiones.

    Por lo que averigüé, son muchos, muchos tomos de la colección con diferentes autores, y en mi caso elegí “Parque endiablado” de Sara y Spencer Compton, y “Terror en el Titanic”, de Jim Wallace; simplemente porque me tincaron para probar esta nueva lectura. Reconozco que con el del Titanic creí que sería más fácil y predecible, pero me llevé un chascarro en un muy buen sentido.

    En general ambos libros están bien, sus narraciones son fluidas y con mini tramas que abren más opciones a las evidentes. Contra lo que muchos -incluyéndome- podrían pensar, no me resultaron libros facilones, de esos que es obvio el camino a elegir. Si bien a veces sentí simple el argumento, la narración da el toque justo para dejarte en vilo con las opciones y, valga decir, no siempre te encuentras con lo que creías. De los finales hay de todo: desde el súper mega fabuloso final, donde salvas el día, eres millonario y blablá, como también una que otra muerte creativa y algunos finales más normalitos.

    Ahora, por separado hay pequeños detalles que marcan diferencia de autor. Personalmente me gustó más el del Titanic, como dije, tras el chascarro me sorprendió con sus rutas -amén que tiene más originalidad, para no irme mucho de lengua- y hay que decirlo, me engañó más con las opciones, jurando que la hacía de oro y en realidad estaba mandando al protagonista derechito a su tumba.
Con Parque Endiablado, a modo muy personal lo sentí más corto y rápido, y quizás el único pero lo tengo acá, porque tuvo una “ruta idiota” y predecible. Poco menos como si el protagonista fuera brincando a lo Pepe le Pew directo a un precipicio, y hasta comentando cuantos huesos se rompería. Un desperdicio que bien trabajado pudo ser incluso más rutas con sorpresas.

   En suma, fueron un descubrimiento entretenido y recomendable para leer y tentar a la suerte, a ver que tan pillos son a la hora de imaginar resultados. ¿Alguien toma el desafío?
Por mi parte, apenas pueda leeré los demás; “el secreto de los delfines” es un título que me tinca mucho jajajaja; eso sí, a menos que pille uno muy destacable dudo que lo reseñe, ya que la fórmula en general es la misma con todos.
    Sin más vuelvo a mi rincón para traerles más novedades literarias... y que Dios me libre de algunos pastelazos; y si no, ya me desquitaré por acá jajaja.
¡Feliz lectura para todos!
S.K. Seibert.

lunes, 23 de abril de 2018

Pequeñas mentiras

¿Quién dijo yo?


¡Hola a todos!

    Espero que anden bien, por mi parte sólo pido mil disculpas por el atraso, tuve problemas para terminar este libro, y bueno, sin lectura no hay reseña como imaginan. Prometo agarrar uno más chico a la próxima. Ahora intentaré no demorarme mucho y vamos a lo entretenido, esta vez la batuta la lleva la autora australiana Liane Moriarty, con su novela Pequeñas mentiras, junto a la editorial Penguin Random House.

    Madeleine, Celeste y Jane son tres mujeres distintas, con sus propias vidas y caminos que se cruzan dentro y fuera del colegio Pirriwee. Los problemas y dudas no les faltan: líos de madres e hijas, secretos de tu propio pasado, o rencillas con tu ex, junto a algún show de patio de colegio, son muchas cosas con las que más de alguien se sentirá identificado, para bien o mal, todo esto con la sombra de una muerte que no se sabe si fue accidental o intencional, menos quién fue la víctima.

    Comenzaré diciendo que fue una entretenida y nueva experiencia, ya que acostumbrada como estoy a libros de fantasia o ciencia ficción reconozco que no me he topado con muchos de este estilo, que hablen del diario vivir y usen cosas "cotidianas" para crear buenísimas historias. Así que por ese lado, todo regio. Si le sumo un ritmo bastante fluido y entretenido, con la descripción de pequeños detalles que me ayudaron un montón para "ver" los panoramas, los puntos suben, más cuando pensamos que el librito es un guatón de aquellos, que a simple vista prometen una siesta segura.

    Siguiendo con algo que a mi gusto fue el punto fuerte con el enganche de la historia, me voy directo a los personajes, en especial las protagonistas con quienes la autora hizo un excelente trabajo, mostrando sus personalidades, anhelos, motivaciones, temores... estos últimos de una forma tan, fina, al punto de mostrar esas debilidades secretas en la que más de alguien cayó alguna vez, algo que no siempre se puede lograr con un personaje en un solo libro. Decir que las encontré creíbles sería poco, me encantó el retrato que tuve de ellas; aunque claro, no por eso me cayeron bien siempre, de hecho a Madeleine en sus inicios la sentí bien cargante jajaja, pero después fui viendo, mas que su lado bueno, a la mujer detrás de la careta que mostraba a todos... algo de lo que nadie se salva en la vida. Los demás personajes tampoco se quedan atrás, claramente no hay tanto detalle con ellos pero lo que se muestra basta para creerlos, quererlos u odiarlos.
    Si bien en toda historia es importante un buen desarrollo de personajes, creo que este tipo de historias no sólo se presta para ello, sino que hasta en cierta forma lo pide, ya que al mostrar situaciones que no te tendrán al borde de la silla, uno las aprecia más si sabe el contexto o algo más profundo. Por ejemplo, no es lo mismo leer que "Pamela va al banco a buscar un préstamo" a leer que "Pamela necesita con urgencia ese préstamo, porque ya le prometió a su hija que pagará su universidad, y claro, como es orgullosa imposible que se retracte si más encima, hace unos días hizo el anuncio en plena junta familiar, y blablá" ¿no creen?

    Y ya que estamos, ese mismo detalle es para mi la patita coja en la trama. Porque de que está buena, lo está, bien trabajada, te muestra esos giros en las vidas de las mujeres que no te esperas, y de su final ni hablemos, sólo pude darme cabezazos con el libro por lo necia que fui. Todo estuvo más conectado de lo que creí y las pistas estaban, pero tan bien camufladas que me tragué completito el engaño. Aún con todo eso, en lo de enganchar por sí sola no es tan fuerte, lo que en cierta forma entiendo, pero creo que pudo ser mejor... personalmente lo del muerto fue un obvio intento de enganche inicial, algo cliché e incluso frágil. Siento que si lo hubieran omitido y revelado al final junto con todo lo demás, habría sido más impactante, amén de no afectar su ausencia al inicio. A mí al menos no me hubiera importado. Si dentro de la historia incluso lo olvidé a ratos, a ese punto...

    En fin, fue toda una experiencia que no me molestaría volver a repetir; sí, les tiro el guiño por si alguien conoce otro libro de la misma temática para que me diga... de a uno, no hagan tanto show jajajaja. Sin más que añadir, dejo la enciclopedia en mi baúl de recomendados y corro a mi rincón a buscar otro más chico, ojalá igualmente bueno.

¡Feliz lectura para todos!
S.K. Seibert.